Trampas de pegamento: un horror silencioso en las tiendas y en la naturaleza

A pesar de la inminente prohibición en Escocia y la legislación en Inglaterra, las trampas de pegamento siguen siendo vendidas abiertamente en tiendas y online, incluyendo Amazon. Un escándalo que pone en riesgo a la fauna y a la integridad de las leyes.

Una realidad cruel e ilegal: animales sufriendo en silencio

Según un informe reciente de Humane World for Animals UK, más de dos tercios del público desconoce que estas trampas son ilegales, mientras que se venden por tan solo dos libras. La facilidad con la que se obtienen y su efectividad para el control de plagas las convierten en una amenaza constante para la vida silvestre.

Las trampas de pegamento, conocidas como 'sticky boards', son instrumentos de crueldad sin igual. Los animales atrapados sufren horas, a veces días, de agonía extrema: deshidratación, asfixia, shock y, en un acto de desesperación, la amputación de sus propias extremidades. Un horror que se perpetúa por la negligencia y la falta de conciencia.

Amazon, un facilitador de la crueldad

Amazon, un facilitador de la crueldad

A pesar de sus políticas que prohíben la venta de estos dispositivos, Amazon continúa promocionándolos bajo búsquedas como “control de roedores”, “trampa para ratones”, “trampa para vertebrados” y “trampa para ratas”. Las reseñas de los clientes revelan imágenes impactantes de animales atrapados, vivos o muertos, evidenciando que la realidad supera las promesas de la publicidad.

Escocia lidera el camino, pero no basta

La prohibición en Escocia, que entrará en vigor el 1 de julio de 2026, es un paso crucial, pero insuficiente. La disponibilidad continua de estas trampas en Inglaterra, donde su uso está criminalizado, y la falta de conocimiento público sobre su ilegalidad, crean un vacío legal que permite la perpetuación del sufrimiento animal.

La voz de la ciencia y la experiencia

Expertos como el veterinario Alastair Macmillan y el Animal Sentience Committee han alertado sobre las consecuencias devastadoras de estas trampas. Su uso genera heridas profundas y prolongadas, causadas por el intento desesperado de los animales por escapar. La simple disponibilidad de estos productos contradice cualquier compromiso serio con el bienestar animal.

Un llamado a la acción urgente

Humane World for Animals UK insta a todos los minoristas a retirar estas trampas de sus estanterías y a que el gobierno británico implemente una prohibición nacional. Es hora de poner fin a esta práctica cruel e ilegal, protegiendo tanto a los animales como a la integridad de nuestras leyes. El silencio es cómplice. La acción es la solución.