Giraffes: un mercado oculto de órganos y cuero en ee.uu.
Cuatro mil giraffes, asesinadas por cazadores de trofeos, han llegado a Estados Unidos en la última década. Una investigación encubierta de la Humane Society revela un mercado negro alarmante: desde cuchillas de caza hasta muebles de lujo, pasando por taxidermia y hasta cubiertas de biblia – la demanda de productos derivados de este animal majestuoso es real.
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Un asesinato silencioso: la realidad detrás de los trofeos
nLa belleza singular de los giraffes – sus patrones únicos y sus largas extremidades – ha convertido a esta especie en un nuevo ‘exótico’ lucrativo. A medida que otros productos de vida silvestre enfrentan regulaciones, el comercio de cuernos, pieles y trofeos de giraffes persiste, impulsado por la codicia y la falta de control.
nSegún la IUCN, la población de giraffes ha disminuido un 36 a 40% desde la década de 1980, amenazada por la pérdida de hábitat y los conflictos civiles en sus territorios de origen. Sin embargo, el tráfico ilegal de sus partes y productos añade una presión devastadora a su supervivencia.
nPero hay un detalle preocupante: la investigación expone conexiones entre la industria de caza de trofeos estadounidense y la producción de estos artículos. Los cazadores importan giraffes diariamente, y los armeros y taxidermistas aprovechan las partes restantes para fines comerciales. Un fabricante de fundas para armas en Florida, por ejemplo, compra directamente las pieles de giraffes a los cazadores.
nLos taxidermistas en Namibia, un destino popular para la caza de trofeos, ofrecieron hasta $300 por pieles y $30 por huesos de girafa. Esto revela la desesperación de algunos operadores por obtener ganancias, sin importar el costo para la especie.
nLa Humane Society ha solicitado al Servicio de Vida Silvestre de EE. UU. que declare a los giraffes como ‘en peligro’ bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción, un paso crucial para restringir la importación y venta de sus productos. Pero, hasta la fecha, el organismo gubernamental no ha respondido a la petición.
nEl llamado a la acción es claro: consumidores, eviten apoyar esta práctica. Es hora de que el gobierno estadounidense asuma su responsabilidad como líder en la conservación y actúe con determinación para proteger a este animal extraordinario de la extinción. La belleza de la girafa no debería ser un precio que paguemos con su vida.”n
