Rumana en peligro: chinchillas sufren en granjas ocultas

Bucarest, Rumanía – Una investigación devastadora revela condiciones inhumanas en granjas de chinchilla en Rumanía, poniendo en peligro la prohibición que se acerca. Humane Society International/Europe (HSI/Europe) expuso escenas de sufrimiento que podrían obligar al gobierno a tomar medidas drásticas.

Granjas en condiciones desoladoras revelan abuso animal

Las imágenes filtradas muestran a las chinchillas encerradas en jaulas de metal diminutas, apiladas en espacios confinados y sucios. Los animales, típicamente sociales, son privados de su necesidad natural de correr y explorar, sufriendo frustración y estrés extremo. Los investigadores de HSI documentaron cómo las hembras son sometidas a ciclos de gestación constantes, con pocas horas de descanso entre nacimientos.

Prácticas crueles: mutilación y muerte en las granjas

Prácticas crueles: mutilación y muerte en las granjas

Además del hacinamiento, las imágenes revelan prácticas horribles: chinchillas son sujetadas boca abajo por sus colas, poniendo en riesgo su integridad, y algunos son asesinados de manera brutal, como se documentó en una cámara de gas casera. La industria, que depende de la demanda de pieles de lujo, enfrenta una creciente presión internacional.

Un llamado urgente a la acción

La investigación coincide con una iniciativa ciudadana de la UE que busca prohibir la cría de animales para pieles a nivel europeo. La directora rumana de HSI, Andreea Roseti, denuncia: “Estas imágenes son prueba irrefutable del sufrimiento que padecen estos animales. Esperamos que esta revelación marque el fin de esta industria cruel en Rumanía.” Los precios de las pieles de chinchilla siguen siendo altos, impulsados por la moda de lujo, mientras que los datos financieros muestran que las granjas de nerz y chinchilla en Rumanía han estado operando con pérdidas durante años.

Un futuro sin peligro: el debate sobre el prohibición

Con solo 15.000 chinchillas produciendo pieles en Rumanía, el impacto económico de una prohibición es mínimo. Diseñadores y fabricantes de todo el mundo ya han abandonado el uso de pieles de chinchilla. La creciente presión, junto con las 40 millones de animales sacrificados anualmente por su piel en todo el mundo, apunta hacia un futuro donde la crueldad animal ya no tenga cabida en la moda.

La verdad revelada: el precio de la moda, la miseria de los animales

El veterinario Alastair MacMillan describe el estado de las chinchillas como “un final lamentable para una vida miserable”. La prohibición en otros países europeos, incluyendo Malta, Irlanda, y más recientemente, Letonia, demuestra que un cambio es posible. El gobierno rumano debe responder a esta evidencia con determinación y prohibir la cría de animales para pieles para proteger a estas criaturas vulnerables y honrar la ética en la industria.