Promesa olvidada: la ue, cinco años después, no ha liberado a las gallinas de las jaulas

BRUSELES – La promesa de la Comisión Europea de erradicar las jaulas para gallinas en toda la Unión Europea se desvanece en la distancia. Cinco años después de comprometerse, millones de aves siguen confinadas en condiciones deplorables, un recordatorio sombrío de la lentitud de la política en proteger a los animales.

Un fiasco en la protección animal

La Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) “End the Cage Age”, que movilizó a más de 1,4 millones de ciudadanos, exigía una acción inmediata. La respuesta oficial de la UE, sin embargo, ha sido un incumplimiento sistemático de la fecha límite para presentar una propuesta legislativa.

La situación es alarmante. Según datos recientes de la propia Comisión, casi 448 millones de gallinas – más de un tercio de las aves criadas para producir huevos en la UE – aún languidecen en jaulas minúsculas, con espacio suficiente para un simple folleto A4. Estas aves, privadas de la capacidad de extender sus alas, realizar baños de polvo, o expresar comportamientos naturales básicos, sufren un aislamiento cruel y prolongado.

Variaciones regionales: una lucha desigual

Variaciones regionales: una lucha desigual

Si bien algunos países, como Austria, Luxemburgo y Alemania, han tomado medidas concretas, prohibiendo o desmantelando por completo las jaulas, la situación varía drásticamente. Polonesia y España, por ejemplo, siguen alojando al 60% de sus gallinas en estos sistemas de confinamiento. Malta, incluso, se mantiene en un alarmante 99%.

La voz de los expertos: un llamado a la acción urgente

“Cinco años. Cinco años desde que la UE se comprometió a liberar a millones de animales de estas jaulas,” afirma Joanna Swabe, Directora de Humane World for Animals Europe. “El tiempo se agota. Las aves han esperado demasiado. La UE debe responder con contundencia, no con promesas vacías.”

Martina Pluda, de Humane World for Animals Italia, destaca la reciente aprobación de un fondo para la transición en Italia, un paso positivo pero insuficiente.